Opinión

Opinión por Sociólogo Ender Arenas: Lo malo, lo bueno y lo sucio de la cuarentena

Lo malo: Primero, que Maduro no cede a la pendejada banal de decir que sus enemigos son los malos, cosa nada extraña, en un hombre y en un régimen que no siente ningún tipo de pudor. Bueno, en descargo de Maduro, hay que recordar que el daño inicial lo hizo Chávez,  autor principal del cisma político y social que se entronizó en el país con la llegada del chavismo al poder hace ya veinte años.

Maduro solo ha continuado con la retórica y la jerga divisionista, que Chávez construyó, en el pueblo venezolano: los buenos, los altruistas, los que están siempre al lado de los ángeles, son aquellos que “me siguen”, los malos, los delincuentes sociales, terroristas, los lacayos del imperio, los escuálidos son los que “me critican”.

 En todo caso, incluso, en esta hora de recogimiento por la semana santa y por la solidaridad que la pandemia producida por el coronavirus debió haber despertado en todos los sectores, muy lejos de esto, no se ha cansado no solo de insultar, descalificar y condenar a los sectores que piensan distinto, sino que ha continuado con la persecución y detención de líderes y dirigentes opositores.

Segundo, el confinamiento decretado no le produce consuelo a la mayoría, creo que a nadie. La gente se queda en sus casas. Lo cual no sería tan inquietante si la maldición gitana de los corte de luz  no se produjeran por seis horas diarias y en algunos lugares hasta por cinco días.

Pero, la desgracia es completa, especialmente para los zulianos pues, aquí hay que agregar, que el agua llega a los hogares una vez cada quince días y que el abastecimiento de  gasolina, que desde hace nueve años está en crisis hoy ha desaparecido casi por completo a no ser que los buenos de la GNB la faciliten a los bachaqueros para que en el mercado negro se consiga a 12 dólares la pimpina de cinco litros. Un dato por si acaso les sirve, paradójicamente, están vendiendo gasolina colombiana más barata, a 10 dólares la pimpina, sin plomo, solo que tiene un olor de los mil demonios.

Tercero, El gobierno ha suspendido las clases en todo el sistema educativo y según sus voceros, este será continuado por internet. Esto se escucha y uno se dice para sus  adentro, estos tipos nos están mamado gallo, pues,  hace bastante tiempo, que ABA no funciona y muy pocos padres tienen conexión.

Mientras tanto, los muchachos se pudren  de aburrimiento en las casas, muchos atosigados por tareas que les llegan a sus papa en los móviles, donde se ordena, para obligatoria evaluación, lo siguiente: hacer en papel seda 5 dibujos del coronavirus, dibujar en diferentes colores con creyones de cera y en papel bond 20, tipo extra oficio, 5 dibujos del coronavirus, la misma tarea, pero con plastilina marca Play Do. Esta tarea  se repite, pero en Foami…

El problema es que todos esos materiales que están en una lista que se monta en 60 salarios mínimos se quedaron encerrados en los colegios y la gente tiene que volverlos a comprar, solo que ahora no hay gasolina para ir a una librería, no hay efectivo, ni bolívares ni dólares  y las librerías están cerradas.

Y finalmente, pero ya este es un problema de índole social y de las representaciones que la sociedad hace de sus adultos mayores, entre los cuales yo me ubico, y es que después, que uno se ha acostumbrado a que cualquier movimiento se convierta en un deporte extremo y, donde, ya qué importa, ser feo ha dejado de ser una preocupación, nos llega esta vaina y nos convierte en sus víctimas favoritas y ya hay gente que está gritando que entre acabar con los viejos o salvar a la economía, la elección es obvia: jodamos a los viejos.

Lo Bueno: Primero, es que, a pesar del aburrimiento, uno vuelve  a encontrarse con las lecturas nuevas y las que ya se han hecho, y como uds. ya saben releer un libro es leerlo de nuevo, ahora mismo me ha ocurrido: he leído, casi íntegro 2666 de Bolaño, La carretera de Kerouac, he releído La Peste de Camus, Retomé la lectura de Ricardo Piglia y los diarios de Emilio Renzi y he releído por tercera vez Ordesa de Manuel Vila.

Segundo, es que a pesar de la tragedia que puede ocurrir en un país como el nuestro, el coronavirus se convirtió en el espejo de todas nuestras vulnerabilidades, no solo del sistema de salud, sino de todas las dimensiones sociales e incluso de nuestro particular “mundo de vida” en donde se hace patente de cómo hemos interiorizado la narrativa chavista que se articula ahora, en medio de la pandemia como nunca antes, de que el único tiempo vivible en el régimen chavista es el presente, pues futuro, dentro de su modelo no hay.

Tercero, saber que dentro de la retorica de la oposición la palabra que siempre está presente es Esperanza, ella y la renovación de nuestros anhelos de cambio nos permiten pensar siempre en una salida, sino tranquila y ordenada, por lo menos una salida que nos permita recuperar lo que hemos perdido.

Lo sucio: No tiene nada que ver con que no nos llega el agua y bañarse también es casi un lujo, para algunos sectores. Tiene que ver más bien con las imágenes que nos devuelven los medios, cuando por ejemplo, aparece Jorge Rodríguez, disfrazado de epidemiólogo, ofreciendo datos y supuestas luchas titánicas contra el coronavirus, datos que son verdaderas edificaciones falsas de falsas prácticas de eficiencia medica, cuando sabemos, por ejemplo, que el hospital piloto para atender la crisis es el del Algodonal, que carece precisamente, hasta de algodón.

Lo sucio, también, se revela cuando la señora Delcy Rodríguez, en el mismo papel de su hermano, pero haciendo de vicepresidente, también da datos falsos en su mayoría, interrumpida su lectura por una tos frecuente, que sino es coronavirus, es bastante parecida a otras dolencias de naturaleza bacteriana, pues, aunque no lo vimos esta vino acompañada de esputos, que por su color, según me cuenta una fuente, es de origen bacteriano., lo malo, es que la tos de la señora Rodríguez, vino acompañada, como si fuera un coro, de la tos del ministro de la defensa Padrino López.

He leído muchos mensajes, burlándose de esta última situación vivida en el último informe dado en TV, todos negativos, ninguno haciéndose solidarios con los enfermos gobernantes, lo cual me hace pensar que debe ser una verdadera experiencia sobrenatural: este es un gobierno lleno de seres que pasan, no solo por el gobierno, sino por este mundo sin que nadie los ame.

Comment here

A %d blogueros les gusta esto: